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El viaje sentimental de Ringo Starr

Paz y Amor modelo 2015

Crónica del concierto del otrora baterista de los Beatles en Bogotá.

Ringo Starr durante su concierto en Bogotá, el 6 de marzo • © Scott Riitchie

 

Mi papá murió a los 72 años de edad. Estaba triste, abatido, muy enfermo, furioso con el destino, sin decirlo, después de haber sido una de las personas más divertidas que conocí. Cuando mi papá tenía, qué se yo, 30 años menos, nos observaba en la distancia, a mis primos y a mí, comprando discos y esperando las remesas de familiares ricos que nos traían los acetatos que no se podían conseguir en Colombia. En realidad, ninguno de los acetatos que queríamos se podía conseguir en Colombia. Entre ellos, estaban los discos de los exbeatles. Cuando John Lennon, Paul McCartney, George Harrison y Ringo Starr se separaron, ni mis primos ni yo soltamos ninguna lágrima. Primero, porque éramos muy niños y cuando se es niño no se llora porque se separen los Beatles. Pero, cuando tuvimos uso de razón nos dimos cuenta de que, desde el álbum Revolver, los Beatles ya estaban separados. Así que, en vez de llorar, nos dedicamos a aprendernos de memoria los prodigios de All Things Must Pass, de Plastic Ono Band, de McCartney I y, cómo no, del primer disco en solitario de Ringo Starr llamado Sentimental Journey, publicado una semana después del anuncio del futuro sir Paul de que abandonaba las toldas del cuarteto. “Lo hice para mi mamá”, dijo Ringo, cuando todo el mundo le cayó encima por su debut en solitario, con un disco de canciones de la vieja guardia. A mí me gusta mucho y lo oigo al escondido, cuando nadie se da cuenta, al igual que Beaucoups of Blues, su segundo álbum grabado en Nashville, plagado de canciones country & western. Sí, nos gustaba, a mis primos y a mí, esa relajación total de Mr. Richard Starkey, lejos de las grandilocuencias y las competencias de sus paisanos de Liverpool, gozándose las noches, la música y el cine sin demasiadas agendas, sin vergüenza, consumiendo lo que debería consumirse en la época para ser feliz y rodeándose de exquisitas damiselas de largo alcance.

La vida siguió y, contra todos los pronósticos, John Lennon fue asesinado, George Harrison fue llamado por Krishna a través de un cáncer y Paul McCartney fue remplazado, en 1966, por un doble que canta y compone mejor que Paul M...

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Sandro Romero Rey

Trabaja como profesor en la Facultad de Artes de la Universidad Distrital. En 2010 publicó 'El miedo a la oscuridad'.

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